sábado, 19 de agosto de 2017

De goleadores sin gol, domiciliaciones sin cobro y una Liga que comienza

Cuando la difícil tarde del Jueves pasado el Pontevedra CF hizo pública la incorporación del delantero centro Iván Martín muchos creímos que por fin se había desentrañado "el misterio del delantero perdido" y que la plantilla quedaba cerrada hasta el próximo mercado invernal.

No tardamos mucho en darnos cuenta de que ese misterio sólo quedaba resuelto en parte pues medios habitualmente bien informados de la actualidad granate aseguraban que el atacante sevillano no iba a ser el último jugador en llegar y que la entidad seguía buscando otro jugador ofensivo para completar el grupo.
Lo cierto es que el jugador ya fichado y que entrena desde ayer a las  órdenes de Luisito es un punta de 22 años que ocupará plaza de sub-23, de 1,83 m. de altura y que la temporada pasada estuvo enrolado en las filas del Valladolid B, equipo en el cual disputó veintiún partidos como titular haciendo dos goles.
No son cifras como puede observarse muy alentadoras para aquellos que esperaban que ese delantero que faltaba por venir transmitiese esa ilusión previamente anunciada por el club en torno a los últimos fichajes y que no ha aparecido por parte alguna.   
Sí es cierto que este jugador en la 15/16 formó parte de la plantilla de un gran Tudelano que se clasificó con holgura para el play off y dejó una gran impresión en el grupo I de la categoría. Iván en el equipo de Tudela no era titular aunque logró siete goles que contribuyeron a la buena clasificación ese año del equipo blanquinegro.
Algunas opiniones de gente que conoce más al jugador hablan de que es poseedor de muy buenas condiciones para destacar en el fútbol pero terminan su exposición con la coletilla "pero con un carácter algo fuerte que impidió que se adaptase al filial pucelano ".

Antes de que salgan (tienen derecho a ello, por supuesto) los que siempre se muestran reacios a criticar casi nada de lo que hace la entidad y consideran casi una afrenta valorar apriori las sensaciones que dejan ciertas incorporaciones, resulta imperativo aclarar que desde este blog se le desea a Iván Martín y a todos los jugadores del Pontevedra la mejor de las suertes para este campeonato que tan cerca está de empezar ya que su éxitos colectivos serán los éxitos del equipo al que queremos y apoyamos. 
Ahora bien, no escribir o decir que este bloguero sintió cierta decepción al conocer el nombre del "9" no sería ser justo con lo que sentí al conocer la noticia después de se haya estado buscando un delantero durante semanas y semanas de mercado veraniego.

Pero he aquí que poco después del fichaje ya saltó la noticia de que la plantilla no quedaba cerrada y que se espera todavía la incorporación de una pieza ofensiva más. 
Algunas fuentes incluso estiman que no tendría que ser necesariamente un ariete puro sino un jugador de vocación atacante y otra vez se nos vuelve a decir con galones para marcar diferencias en el área rival.
Habrá que esperar acontecimientos.

Desde hace mucho tiempo hay algunas cuestiones digamos administrativas del funcionamiento del club con relación a la gestión de los abonos que me resultan del todo curiosas.

Me gustaría en este momento hablar de aquellos socios que optan con la autorización del club por domiciliar cada año el pago de sus carnés.
Tengo familiares directos que prefieren esta alternativa para renovar el abono y me resulta ampliamente desconcertante como cada temporada alguno de ellos tiene casi que "pedirle por favor" al club que proceda al cobro de dicho abono una vez la temporada se echaba encima y ni el cobro ni la entrega del documento se habían producido.
Es posible que exista alguna razón de peso que obliga a la entidad a obrar de esta manera pero reconozco que resulta difícil de entender como con las dificultades económicas que por desgracia tiene el Pontevedra no se idea un mecanismo por el que los abonos domiciliados se cobren con el suficiente adelanto como para no tener a algunos socios pendientes de dicho cobro a última hora, no ya sólo por su tranquilidad sino también por la necesidad que en teoría deberían tener las arcas del club de verse en estas fechas algo más llenas por este concepto. 

Sea como fuere, la temporada oficial empieza tan solo en unas horas y el Pontevedra CF afrontará manaña por la mañana su primer duelo en el campo del Celta B.

Como ya ocurrió la temporada pasada los objetivos del club no están del todo claros si atendemos a la a las diferentes declaraciones salidas de miembros de la propia entidad.
Si nos fijamos en la que debería tener más valor, la vertida por el responsable deportivo del club, el Pontevedra intentará repetir la clasificación de la pasada campaña aún siendo conscientes de la tremenda dificultad de la tarea y de que el play off sigue sin ser este año una obligación para el equipo. 
En cambio, hace apenas unos días, algunos miembros "veteranos" de la plantilla hablaban de permanecer primero y luego ya se vería con lo que el abanico de posibilidades es tan largo como el trecho que discurre entre la parte baja de la tabla a la alta de la clasificación.

No estaría mal (pues la masa social debería tener derecho a ello) que en poco tiempo se aclarasen las aspiraciones y supiéramos realmente que es lo que se le puede exigir a este equipo tan remozado.

La primera parada en Vigo no tendrá a Luisito como protagonista principal del banquillo granate por acarrear dos partidos de sanción de la temporada anterior pero a buen seguro el incombustible técnico se las arreglará para estar lo más encima posible de sus jugadores.
Ojalá el equipo desde la primera visita muestre fortaleza lejos de Pasarón y rectifique la errática trayectoria fuera que se tuvo la temporada pasada.

Ahora bien, lo primero que el Pontevedra debería enseñar en Barreiro es lo que precísamente contra este equipo no se mostró la temporada pasada, es decir, que los partidos contra el Celta no son partidos cualquiera y en ellos el Pontevedra debe demostrarle a su gente que es consciente de la importancia del choque y que no es lo mismo perder contra este equipo que contra otro del grupo.



  

viernes, 4 de agosto de 2017

A vueltas con el "9" mientras avanza la pretemporada

Jugó el conjunto granate el "Ciudad de Pontevedra" y lo perdió frente al Sporting de Gijón por un gol a tres.
Como ya se ha dicho en otras entradas del blog, esta pretemporada los dos trofeos de "casa" han llegado muy temprano (apenas cuando el equipo acumula quince días de trabajo) y cualquier valoración resulta todavía más aventurada de lo que ya de por sí lo sería la efectuada un par de semanas más adelante.
Lo que sí se pude comentar es que Luisito ya ha ensayado frente al equipo asturiano su famoso esquema de tres centrales con los laterales muy adelantados al medio campo, disposición táctica que mantuvo hasta el triple cambio efectuado a mediados de la segunda mitad en la que se volvió a jugar con cuatro atrás (otra vez con Goldar de lateral derecho).
El equipo estuvo bastante desangelado y largo sobre todo en la primera media hora en la que destacó sobremanera un Edu que con tres buenas intervenciones evitó que el marcador quedase desnivelado muy rápidamente. 
Tras el 0-1, el Pontevedra reaccionó y pareció conectarse más al choque e incluso logró el empate en una acción meritoria de Jorge Hernández tanto en un control orientado precioso que le dio ventaja frente al defensa como en el remate con la pierna izquierda que mandó la pelota justo al palo derecho de la portería asturiana.
Este jugador, Jorge Hernández, mezcla detalles de esa calidad con otros más desconcertantes como cuando conduce más de lo debido la pelota en las cercanías del área contraria en vez de buscar el pase que muchas veces parece claro.
Si hablamos de otras nuevas incorporaciones, bastante decepcionante resultó el partido de Adrían León al que se le ve más justo físicamente que a otros compañeros aunque en su descargo hay que decir que con el esquema de juego utilizado en la primera parte muchas veces se encontraba demasiado solo en la parcela ancha del terreno de juego siendo desbordado con facilidad por los jugadores rivales.
No puedo dejar de citar a Miguel Angel Muñoz pues parece (según algunas opiniones que pude recabar en la grada) contar con el beneplácito de muchos aficionados granates cuando lo cierto es que hasta este momento lo que a este atribulado bloguero le ha parecido es que pierde su posición defensiva en muchas ocasiones y en ataque (a pesar de dejar entrever fuerza más que suficiente) utiliza su energía de manera alocada y sin demasiado control.
No obstante, es muy pronto todavía para sacar conclusiones individuales de los nuevos fichajes y es de esperar que el equipo crezca tanto como grupo como en  sus actuaciones individuales.

El partido acabó perdiéndose en la segunda parte más por regalos propios que aciertos ajenos. El 1-2 llegó en una desatención defensiva tremenda tras el saque de una falta y el 1-3 tras un error del portero suplente Anxo.
Debutó Marcos Alvarez jugando unos veinticinco minutos sin demasiado acierto y en los últimos minutos Mouriño pudo recortar la diferencia con un disparo que se fue rozando uno de los palos dela portería sportinguista.
Al final el trofeo fue a parar a manos de un Sporting de Gijón que buscará esta próxima campaña recuperar la primera división perdida


Lo que parece que va para largo es la contratación de ese delantero centro que en teoría va a llegar a Pasaron a tratar de marcar diferencias.
En estos últimos días han sonado nombres ilusionantes como el jugador del Albacete Isaac Aketxe que finalmente parece que acabará cedido en Cartagena con otros no tan esperanzadores como el veterano Diego Cascón que anda todavía sin equipo.
También ha sonado Carlos Fernández que ha disputado la temporada pasada con el sorprendente Villanovense e incluso Borjas Martín que reciéntemente ha rescindido con el Sabadell y sobre cuyo regreso a Pontevedra se ha especulado.
Pero lo cierto es que el Pontevedra se sigue tomando con calma esta última pero clave incorporación y este atribulado bloguero espera que por mucho que se tarde se acierte en el hombre elegido pues sólo con Etxániz como delantero de referencia es muy complicado afrontar una temporada.

Algunos nombres interesantes todavía quedan sin decidir su futuro como el catalán Boris Garros que tan buena temporada hizo en el Gavá el pasado año.
No podemos descartar tampoco que el Pontevedra esté buscando una cesión de un equipo de superior categoría como ya hizo con el Lugo y Mario Barco en la temporada pasada.

Mi impresión es que se necesita y mucho otro ariete en condiciones para disputar esta Liga cuyo comienzo se acerca cada vez más y a pesar de la confianza que Feáns deposita en la calidad de Etxániz para soportar el juego ofensivo del Pontevedra, lo cierto es que muchos de los aficionados granates pensamos en el momento de conocer el fichaje del delantero vasco que este iba a ser el acompañante del delantero referencia de la plantilla.

A estas alturas por lo menos el que esto escribe ya no tiene tan clara esta circunstancia...  
   

miércoles, 26 de julio de 2017

Sesión de tortura previsible y posiblemente evitable

Que los jugadores del Pontevedra CF iban a pasar por una dolorosa visita al dentista lo supimos casi todos al comprobar el rival y la fecha de nuestro trofeo veraniego más señero.

El equipo comenzó sus sesiones de entrenamiento el día 17 de Julio por lo que el encuentro se jugaría sólo ocho días después del inicio de la pretemporada y para más INRI contra un equipo de primera división que acumulaba ya bastantes más jornadas de trabajo y número de partidos amistosos disputados.
Que el trofeo Luis Otero es merecedor de un rival potente y atrayente para la gente está fuera de toda duda y que las opciones que un Deportivo puede proporcionar sobre las fechas de su calendario son muy limitadas también pero lo que resulta igualmente indubitado es que el Pontevedra CF no estaba en las mínimas condiciones exigibles como para afrontar un compromiso como este por muy amistoso que fuera.
Tradicionalmente (el año pasado sin ir más lejos en el que se jugó frente al Lugo el día 13 de Agosto) el Luis Otero servía o sirve para que los aficionados granates comprueben el estado de su plantilla poco antes del comienzo del campeonato liguero y se puedan extraer algunas conclusiones por pequeñas que estas sean sobre el rendimiento colectivo e individual de los jugadores una vez la pretemporada estuviera acariciando su final.

Lo cierto es que este año no ha sido así y por ello dichas conclusiones respecto a nuestro equipo resultan imposibles pues estarían llenas de injusticia dado el lógico estado físico de unos jugadores que trataron de mantener la cara a duras penas durante los noventa minutos de juego.
No olvidemos que el Deportivo alineó de entrada a un "once" que bien pudiera empezar como titular la Liga de Primera División y que no hizo cambio alguno (al margen del obligado por lesión de Andone) hasta el minuto setenta y tres de partido.

Ante este panorama tan dificil y complicado para los nuestros, al menos los aficionados deportivistas que en buen número se reunieron ayer en el ex vetusto (supongo que dejando algo de dinero para las depauperadas arcas granates) sí pudieron disfrutar con el paseo triunfal de su equipo y de la actuación de sus nuevos jugadores entre los que destacó poderosamente un Valverde que tiene una "pinta" maravillosa.
Sea como fuere, el Pontevedra CF no disputó una mala primera parte en la que salieron los siete jugadores que permanecen de la temporada pasada más Goldar, Miguel, Castro y Echániz.

Sólo un error individual grave propició que el Deportivo se adelantara en el marcador (luego Bakkali puso el segundo protagonizando una definición preciosa) e incluso se tiraron dos o tres "contras" con peligro y vistosidad (casi todas ellas con Alex González de protagonista) que si bien no encontraron remate final si provocaron las ovaciones del público asistente.

La segunda parte tuvo menos historia aunque si merece la pena constatar algunos apuntes.
El primero es que Miguel Angel Muñoz se quedó en el descanso en el vestuario y ante tal circunstancia fue Goldar y no Mongil (que actuó de central) quien ocupó la demarcación de lateral derecho. Esto podría resultar interesante para ir conociendo cual es la opción elegida por Luisito cada vez que falte el presunto titular, Miguel Muñoz, en esa banda derecha defensiva.

Otra circunstancia llamativa (que no creo que haya sido del agrado del entrenador y que indudablemente ha acarreado riesgos dada la fecha en la que estamos)
 es que ha habido jugadores que disputaron ayer muchísimos minutos de juego.
La "palma" se la llevaron Alex González (junto a Kevin el más destacado) y Bruno que jugaron todo el partido. Goldar y Echániz protagonizaron más de 70 minutos y Kevin Presa alrededor de 65.

Sobre los nuevos (estaban todos menos Marcos Alvarez con molestias) hay que insistir otra vez que no sería demasiado justo ni posiblemente objetivo hacer ninguna apreciación dado el entorno y las circunstancias en las que se ha jugado este partido y será tras el Ciudad de Pontevedra el día 2 de Agosto (muy tempranero también de todas formas) cuando este atribulado bloguero se atreverá a deslizar siquiera alguna pincelada sobre las nuevas incorporaciones.

No obstante, y como quiera que en este blog todavía no se había hablado sobre el último fichaje conocido, Prosi, bueno es decir alguna cosa sobre esta incorporación.
La verdad es que una vez fichado y visionada la foto del jugador en el twitter oficial del club lo primero que se me vino a la mente es que el chaval es clavadito a Kiko Veneno (el de Volando Voy, volando vengo, entre otras canciones) pero anécdota aparte parece que este jugador (si las lesiones le respetan) podrá dotar al centro del campo pontevedrés de capacidad técnica y visión de juego que falta nos va a hacer amén de encargarse del balón parado del que dicen es un virtuoso.
Lo cierto es que la temporada pasada actuó en 30 partidos con el Real Burgos y desde la ciudad castellana lo que se apunta es que su categoría es incuestionable pero que su fragilidad a veces también resulta llamativa.

Del ansiado delantero centro todavía no hay noticias y lo  que es peor ayer el entrenador tras el partido volvió a dejar claro que el Pontevedra no aspira ni a primeras ni a segundas ni a terceras espadas por lo que aquellos que todavía piensan (este bloguero ya se ha bajado de ese carro) que vendrá alguien importante no estarán demasiado tranquilos.
También se conoció tras el choque que un jugador importante del Pontevedra, Kevin Presa, tiene una oferta de un club andaluz de segunda división y aunque Luisito afirmó que no había nada de nada lo cierto es que cuando el río suena es que algo de agua lleva por lo que habrá que estar atentos a tal circunstancia que de cristalizar dejaría a la entidad sin uno de sus mejores efectivos.

A punto de terminar este artículo se ha dado a conocer de manera oficial el calendario de Liga 17/18.

Empezaremos con tres derbis. 

Primero en Barreiro contra el Celta B donde empezaremos el campeonato. Luego nos visitará el Bouzas y viajaremos a Cerceda en la tercera jornada.
En la cuarta será el Toledo quien llegue a Pasarón.
Como curiosidad, la última jornada de Liga la disputaremos fuera frente al Atlético de Madrid B.

La pretemporada sigue su curso y es de esperar que poco a poco la plantilla afine su estado físico y las exigentes directrices tácticas de un Luisito que acostumbra a "machacar"dicho en el buen sentido a sus hombres con este trabajo.
El 29 de Julio se jugará un triangular con Arosa y Coruxo en Moraña y el día 2 de Agosto es posible que en Pasarón frente al Sporting puedan empezarse a verse cosas cara a la temporada que viene.







jueves, 13 de julio de 2017

De abonos tardíos, más fichajes "perfil bajo" y el "divorcio" con Asturias

Así, como quien no quiere la cosa, el mes de Julio avanza en el calendario redistribuyendo sin prisa pero sin pausa un montón de "piezas"de este rompecabezas llamado fútbol para dar forma con contornos cada vez más definidos a una nueva temporada del llamado deporte rey.
En lo que más nos importa a los seguidores granates, este auténtico pozo denominado 2ªB que cada vez se convierte más en un asentamiento de filiales de primera y segunda división mezclado con clubes históricos arrastrados a esta categoría por nefastas gestiones económicas y algún que otro equipo semi aficionado cuyos jugadores combinan el césped con diferentes ocupaciones laborales, las cartas se están poniendo boca arriba cada vez con más claridad.

Seis o siete equipos han fichado y seguirán fichando futbolistas de enorme calidad para la categoría y les pagarán (o intentarán hacerlo) sueldos de gran enjundia para tratar de salir como sea de este limbo que se sitúa fuera de la LFP pero que cuenta (utilizando la terminología "luisítica") con auténticos trasatlánticos cuya presencia en la segunda B no puede sino considerarse como una tragedia deportiva.
Así, equipos como el Elche, el Murcia, el Racing de Santander o el Mallorca configuran o configurarán este verano plantillas de campanillas, de esas que si a final de campaña te tocan en el play off provocarán ganas de acercarse al templo sagrado más cercano a rezar de rodillas y con la cabeza gacha.
Otros como la Ponferradina, el Mirandés, el UCAM o "plazas" en la que se ha anunciado nueva "ración de inversión a lo grande" como Sabadell, Burgos incluso Fuenlabrada o Almendralejo no se quedarán atrás e incorporarán a jugadores con clase y con nombre para tratar de lograr el éxito a partir del mes que viene.

Por su parte, el Pontevedra CF anunció esta última semana dos nuevas incorporaciones para la temporada 17/18.
Uno de ellos llega para ocupar el lateral izquierdo del que con tanta fuerza se había adueñado Bonilla. Se trata de Jimmy, ex del Boiro y antes del Compostela siendo precísamente en el equipo compostelano en el que alcanzaría su mejor rendimiento especialmente en la campaña 14/15 en la que cuentan realizó un extraordinario trabajo.
No voy a negar que habiéndose rumoreado con fuerza la posibilidad de que fuera el lateral izquierdo titular del Real Murcia (Fernando Pumar) el que cubriese esa vacante, la llegada del ex boirense ha dejado a este atribulado bloguero un tanto frío. 
Sin embargo, es mejor quedarnos con el lado más positivo de la contratación y suponer que la experiencia de este hombre (muy cercano a la treintena) le puede venir muy bien a un vestuario preñado de jugadores jóvenes.

El otro fichaje es Jorge Hernández. de 25 años. 
Se trata de un media punta (podría jugar en las bandas ofensivas o incluso de "9" puntualmente) que ha jugado la pasada campaña en el Alcoyano.
Los alicantinos terminaron segundos la pasada temporada en el grupo III y fueron eliminados por el Cartagena en la primera ronda de play off.
Jorge disputó como titular 16 partido aunque intervino desde el banquillo en otros 16 y fue autor de cuatro goles.
Antes de jugar en Alcoy lo hizo en Sestao en la 15/16 y en el Valladolid B (disputó algunos minutos en segunda cono el primer equipo blanquivioleta) y Zamora.
En alguna entrevista publicada en estos días ha manifestado que donde se siente más cómodo en el campo es en esa media punta o incluso algo más retrasado pero no tanto en banda que es la ubicación en la que al parecer más le han utilizado en Alcoy.

Con estos dos fichajes el Pontevedra deja la confección de la plantilla casi terminada al margen del delantero que seguro llegará y de otra posible alta que el autor de este blog piensa que se va a realizar a mayores.
Son dos jugadores (en mi opinión, por supuesto) de "perfil bajo" como la mayoría de fichajes que hemos realizado.
Esta denominación no implica que la mayoría de estos futbolistas jóvenes que hemos fichado y que no han conseguido asentarse en la titularidad la temporada pasada en equipos que no han jugado fase de ascenso (a excepción de Jorge en Alcoy) no puedan "explotar" aquí y catapultar sus carreras a base de un gran rendimiento.
Pero no sería del todo sincero si no reconociera que tras leer las palabras de Roberto Feáns en la prensa hace semanas anunciando tres jugadores que ilusionarían y marcaran diferencias, estas incorporaciones me han dejado un poco preocupado.

Lusito, por su parte, ha dejado clara su posición en los medios para que según él nadie se lleve a engaño. Ha dicho el de Teo que lo del año pasado fue un milagro y que los milagros se dan cada mucho tiempo por lo que exigirle el play off a este equipo que el Lunes empieza a trabajar "é de tolos".

Por otro lado, la campaña de abonados del Pontevedra CF todavía no ha salido a la luz. 
No es una novedad. Las dos últimas temporadas se ha seguido la misma estrategia y este bloguero alberga alguna duda de que esa línea de actuación sea la más acertada.
Esta decisión del club, unido al hecho de que los fichajes no se presenten hasta que la pretemporada comience a rodar el día 17 de Julio, no hacen sino contribuir al "enfriamiento" excesivo que sufre la actualidad granate una vez terminan las temporadas de manera oficial.
Es simplemente una sensación y no dudo de que la institución tendrá sus razones para actuar de esta forma pero llama la atención esta especie de "apagón informativo" solo roto por los anuncios oficiales de los fichajes en el twitter del club y alguna entre vista breve y ocasional en los medios del director deportivo.

Sea como fuere, la composición del grupo I (salvo sorpresa nada predecible el próximo día 20) es una realidad.
Ya sabemos que en teoría el criterio de ordenación de equipos responde a la proximidad geográfica pero también conocemos que esta circunstancia se la "pasan por el forro" o bien los equipos o bien la Federación pues de lo contrario nunca podría entenderse la separación de equipos vascos y navarros que se ha producido estos últimos años y que ahora se ha subsanado.

Esta "reconciliación" de los vascos y navarros ha acarreado entre otras consecuencias que nuestro grupo esté formado por los equipos gallegos, madrileños, castellano manchegos y castellano leoneses a excepción de Burgos y Mirandés.
Si alguien quiere buscar en esa lista a los asturianos fracasará en el intento. 
Hay divorcio. Nuestros compañeros de viaje casi eternos pasan a engrosar el grupo II y no se enfrentarán con nosotros a pesar de nuestras relaciones de vecindad.

Así las cosas, desaparecen de nuestro horizonte dos equipos llamados a luchar por el primer puesto del grupo como el Mirándés y el Racing de Santander y otro como el Burgos que anuncia inversión importante.
Por contra, aparece el filial del Real Madrid siempre con aspiraciones, el Fuenlabrada con gran potencial económico y el Toledo o el Majadahonda que disputaron play off el año pasado.

Si tuviera que elegir favoritos para estar arriba elegiría a varios pues no veo un candidato claro a ocupar el primer puesto como pasaría si estuviera el Racing de Santander.
Ponferradina, Fuenlabrada, Castilla, Toledo, R.Ferrol deberían ser los conjuntos más potentes pero no me resisto a no colocar (quizá en segundo plano pero no tan lejos) a un Pontevedra plagado de incógnitas este año pero dispuesto a buen seguro a no "entregar la cuchara" desde el principio y pelear para repetir lo logrado hace solo unos meses.

Esperamos con interés la llegada de ese "9" y posiblemente de otro jugador para completar la plantilla.
Ojalá aporten empaque y consistencia a una plantilla que ha perdido (no lo olvidemos) hasta seis hombres clave el año pasado sobre la hierba del Estadio Municipal de Pasarón.  
      

   





jueves, 29 de junio de 2017

Entre varias bajas dolorosas y muchos fichajes "incógnita"

Por fin se deshojó la margarita y la salida de otros dos hombres cruciales la temporada pasada ha tomado carácter oficial.
Ni Jacobo Trigo ni Javier Bonilla seguirán la próxima campaña en el Pontevedra y se suman a otros tres pilares fundamentales de la pasada Liga que ya habían abandonado la entidad hace bastantes fechas.
Así las cosas, hasta cinco titulares prácticamente indiscutibles del Pontevedra 16/17 dejan vacantes sus puestos y obligan al club a encontrar sustitutos con la suficiente capacidad como para tratar de sostener al equipo en los puestos altos de la clasificación.
Miguel Loureiro, Bonilla, Trigo, Barco (este último cedido por el Lugo y por tanto fuera del alcance real del Pontevedra) han dicho adiós y el quinto elemento al que me refiero no es otro que un Abel Suárez que si bien todavía no se ha despedido de nuestra ciudad y del equipo todo apunta a que seguirá el mismo camino de sus compañeros y dirigirá su carrera por otros derroteros.
Ha habido más bajas como es sabido y alguna bien importante como la de un Iker Alegre que vino para ser importante y al que esa dichosa lesión solo le permitió jugar los últimos compases de la competición.

El caso es que buena parte de la columna vertebral del Pontevedra CF ha decidido abandonar la nave (o el Consejo no ha conseguido evitar las "escapadas") y no le queda otra al cuerpo técnico que proceder a una especie de "reivención" del equipo para lograr un grupo fuerte que vuelva a ilusionar a una afición que asiste entre preocupada y expectante a la marcha de tanto hombre importante.
En estas dos últimas semanas los movimientos que se han producido (al margen de las bajas) abarcan la renovación en mi opinión acertada de Bruno Rivada y la llegada de tres nuevos jugadores: David Goldar, Carlos Ramos y Miguel Angel Muñoz.

El primero es un central (ocasionalmente podría actuar en el lateral derecho) de 22 años que venía muy fuerte en las categorías inferiores del Celta y que decidió dejar el club celeste para emprender una aventura en la Ponferradina que no salió del todo bien. Solo actuó de titular en seis ocasiones y su presencia en el conjunto berciano fe mucho menor de la que todo el mundo esperaba.
Pocos días después de su fichaje su nombre se veía envuelto en un feo y desagradable asunto que al parecer tiene como protagonista principal a su ex compañero en Vigo y ahora en Valencia Santi Mina.
Sobre este particular (además de la tan manida pero necesaria apelación al a presunción de inocencia de los participantes) no puedo dejar de comentar que a mi juicio ha faltado un comunicado oficial del Pontevedra CF por escueto que este fuera en el que se hubiera podido visibilizar la opinión de la institución sobre este tema y más cuando no resulta nada alentador que siquiera de pasada el nombre de la entidad se vea mezclada con algo tan poco edificante.

Carlos Ramos es un medio centro de carácter organizador que también cuenta con 22 años y que procede del Real Burgos con el que ha tenido una significativa aportación en la segunda vuelta de la Liga sin que en la primera parte de la competición haya contado apenas nada para su entrenador.
Se formó en las categorías inferiores del Atlético de Madrid y antes que en Burgos estuvo otro año cedido en Guijuelo.
Como anécdota respecto a este fichaje, se puede comentar que participó durante más de 70 minutos en el partido de vuelta de dieciseisavos de final de la copa en la temporada 13/14 disputado entre el primer equipo del Atlético y el Sant Andreu en el Vicente Calderón. Ese partido pero en el otro equipo lo disputó también nuestro Adrián Mouriño por aquel entonces enrolado en el equipo catalán que entrenaba Patxi Salinas. 
Carlos Ramos también disputó seis minutos en Copa la temporada siguiente esta vez frente al Hospitalet con el primer equipo rojiblanco.
Fue el autor del gol burgalés en Pasarón en el partido jugado en la segunda vuelta de la pasada Liga que al final logró remontar el equipo granate con goles de Alex González y Mario Barco.
En principio viene a distribuir y a tratar de aportar calidad técnica al centro del campo pontevedrés tras la salida de Gonzalo (este en Enero) y de Abel Suárez que eran los dos mediocampistas con más criterio a la hora de jugar la pelota.

Por último llega también Miguel Angel Muñoz ( no confundir con el actor que hizo sus pinitos como ¿cantante? con el grupo "Uppa dance" y que acabó escenario abajo en una de las actuaciones de ese conjunto musical salido de la serie "Un paso adelante").
Este futbolista llega del Getafe B con el que ha disputado la última Liga en el grupo madrileño de la tercera división en la que el conjunto azul terminó en la sexta posición.
Tiene 22 años pero a diferencia de los dos futbolistas anteriores ocupará plaza de sub 23 al haber nacido en el año 1995. 
Es lateral derecho y he de confesar que sus datos resultan algo confusos.

Me explico.

Hace dos temporadas jugaba con asiduidad en el filial getafense y fruto de su proyección actuó hasta en tres partidos con el primer equipo en primera división (en casa ante el Valencia y fuera en A Coruña y S.Sebastián).
Sin embargo, esta última temporada solo participó en la mitad de los partidos con el filial (también disputó tres minutos de un encuentro del primer equipo en segunda) y no gozó de la continuidad de la que venía disfrutando con anterioridad.

Con estos tres hombres ya son nueve las incorporaciones realizadas por el Pontevedra CF( Mongil, Anxo Pérez, David Castro, Adrían León, Marcos Alvarez, Echániz, Goldar, Ramos y Muñoz).

No voy a esconder que comparar esta lista de fichajes con los jugadores que se han ido me transmite cierta inquietud.
No se trata de prejuzgar a unos jugadores que vendrán aquí con las mayores ganas del mundo y dispuestos a comerse el césped y lograr los objetivos colectivos del equipo y particulares de cada uno de ellos pero no mencionar que la mayoría o llegan de tercera división o no han sido indiscutibles en sus equipos de procedencia sería faltar a la verdad.

Salvo León (que dejó de disputar algunos partidos por problemas físicos), Marcos Alvarez y quizá Echániz  los demás apenas han participado en la mitad de los partidos de la pasada Liga y ello unido a la innegable juventud de casi todos ellos a este atribulado bloguero le hace albergar serias dudas acerca de su capacidad para sustituir a gente tan relevante como la que se ha ido.

Está claro que en más de una ocasión Roberto Feáns y sobre todo Luisito han comentado que el Pontevedra de hoy en día debe apostar por gente con hambre y proyección que tenga intacta su ilusión por hacer carrera en este mundo del fútbol y "explote" de verdad vistiendo la camiseta granate.
Y es verdad que la temporada pasada hemos visto ejemplos claros de tal circunstancia.
¿Quién habría apostado al conocer su fichaje por el rendimiento de Bonilla, o por la evidente mejoría de Miguel Loureiro o Bruno e incluso la chispa de Alex González?

Pero lo que tampoco podemos negar es que cuando nos enteramos de fichajes como los de Trigo, Alegre, Suárez o Barco comprendimos que el Pontevedra había dado ese pasito adelante anunciado y había traído gente con peso para intentar mejorar lo conseguido anteriormente.

Mi sensación (apriorística evidentemente y como tal a lo mejor equivocada) es que en la lista de fichajes para esta temporada no existe tanto nombre que produzca esa ilusión vivida hace un año cuando nos enteramos de algunos de los futbolistas que vendrían a jugar aquí.

Tan solo Adrián León y quizá Marcos Alvarez que creo es más jugador de lo que alguna gente cree me despierta cierta fiabilidad en cuanto a su rendimiento y experiencia.

También es verdad que al equipo le faltan tres o cuatro jugadores por adquirir.  

Vendrá con seguridad un lateral zurdo, un delantero centro y otro hombre ofensivo.

Mi opinión es clara, estas últimas piezas deberían ser aquellas a las que el propio Roberto Feáns se refería cuando en alguna entrevista reciente decía que marcarán diferencias e ilusionarán a la afición.
Necesitamos que sino los tres al menos dos de esos hombres ( a ser posible los de arriba) sean jugadores importantes, con jerarquía y generadores de ilusión para una grada que ha visto como su equipo titular se ha roto por los cuatro costados.

Por supuesto que es posible que luego Carlos Ramos se salga y timonee el juego de ataque en el medio con categoría, que Muñoz se asiente como Miguel en el lateral, que Etxaniz las meta hasta con el trasero y Mongil o Goldar se vuelvan inexpugnables atrás. Todo eso es posible y debe dársele al Consejo de Administración el beneficio de la duda pues estas tres últimas campañas la mayoría de los fichajes han acabado por dar un buen rendimiento.  

Pero no se puede olvidar que el objetivo de este año (sí, con humildad y sabiendo donde estamos ya lo sé) es tratar de repetir lo del año pasado y que eso es muy  difícil si no se cuenta con determinadas piezas en un equipo que aporten serenidad, experiencia y bastante buen fútbol en las piernas.

Hasta ahora lo que ha venido parece que nutre a la plantilla de juventud, descaro y ganas de crecer pero en esta fase de verano en la que entramos lo que se debe conseguir es a esa gente que sepa sufrir y que cuando los partidos estén de "no quiero" se saquen algún conejo de la chistera que los devuelva a la senda correcta.

Todavía quedan casi veinte días para empezar a entrenar y hay tiempo para buscar y elegir con mimo estos últimos fichajes. 
Quizá esté totalmente equivocado y el perfil de los mismos sera parecido a los que ya han llegado pero (a lo mejor soy un ingenuo) confío en que esos jugadores sean punteros para la categoría y doten a la plantilla de ese gol y de ese "picante" que resulta imprescindible para estar arriba en este eterno pozo de la segunda división B.  
   
           

miércoles, 14 de junio de 2017

Primeros trazos del Pontevedra que viene

Avanzan los días del mes de Junio y con el paso de los mismos empieza a configurarse la plantilla del Pontevedra CF 2017/18.

Cinco han sido los jugadores granates que hasta el día de hoy 14 de Junio han decidido aceptar la oferta de renovación de la comisión deportiva. Edu Sousa, Adrían Mouriño, Alex Fernández, Alex González y David Añón seguirán en la entidad y se unen a un Kevin Presa que tenía contrato en vigor y sobre el que aparentemente no sobrevuelan este verano los "cantos de sirena" de posibles ofertas como sí sucedió el verano pasado.

Con otras piezas ya descartadas por haber rechazado la propuesta de continuidad, siguen siendo cuatro los hombres que mantienen el pulso y siguen sopesando cual será el equipo para el que jugarán la temporada que viene.
No son cuatro jugadores cualquiera. Bruno, Trigo, Bonilla y Abel han sido titulares a lo largo de toda la campaña pasada y desde luego no les faltarán ofertas al margen de la ya ofrecida por el Consejo de Administración.
Cada día que pasa sus renovaciones parecen más complicadas pues el club una vez terminado el plazo que les concedió para contestar ya peina el mercado para encontrar futbolistas que sustituyan a estos jugadores que tan importantes fueron en este ejercicio recién terminado.
A pesar de lo anterior, dada la importancia del papel protagonizado por todos ellos sobre el césped no se puede descartar que alguno (según se cuenta en los mentideros las posturas con Bruno no están tan separadas) acabe firmando su renovación por el Pontevedra.

Pero la comisión deportiva no se ha quedado parada ni lamiéndose en exceso las heridas por las decepciones de las salidas de Miguel e Iker y las dificultades encontradas para renovar a titulares indiscutibles del pasado año.
En muy poco tiempo se han anunciado nada menos que seis incorporaciones que buscan paliar el desasosiego o incluso desánimo que parte de la parroquia granate pudiera estar experimentando ante la fractura casi total del bloque que tan buenos resultados obtuvo este último curso futbolístico.

De esos jugadores fichados sobresale, en mi opinión, Adrián León, 27 años, procedente del UD Logroñés.
Es un jugador alto (1,90) que puede desenvolverse como mediocentro defensivo o de central dada su envergadura y que ya jugó de titular aquel Pontevedra- Logroñés de hace un par de campañas que se decidió con un solitario gol del Iker Alegre que por aquel entonces también jugaba en el equipo riojano.
Aquel día, Adrían León demostró contundencia y oficio en las labores de contención de mediocampo y con su llegada es posible que el Pontevedra haya encontrado además de fortaleza y presencia a la hora de contrarrestar el juego de ataque rival, buenas dosis de oficio y saber estar que tanto le hizo falta a este equipo en algunos momentos de la pasada temporada.

Otro fichaje anunciado estos días es el de Marcos Alvarez que hará 29 años en los próximos días. 
Es Marcos un jugador sobradamente conocido para los aficionados al fútbol gallego. En el Racing de Ferrol ha disputado un par de play off de ascenso a segunda con importante participación en las alineaciones y últimamente ha jugado unos meses en la Cultural (cedido por el Racing en la segunda vuelta de la 15/16) y la campaña pasada en el Boiro.
Es un interior derecha bastante clásico en el sentido de que no es un segundo delantero acoplado a banda. Tiene velocidad, desborde, experiencia y puede dotar de equilibrio a esa banda derecha granate.

Llega también David Castro, central o lateral izquierdo de 21 años procedente del Céltiga y que ya perteneció hace años al equipo juvenil del Pontevedra.
Ocupará plaza de sub-23 y es previsiblemente un fichaje de futuro. Como todas las incorporaciones ha firmado por un año con lo que de sorprender y hacerse con un puesto en el once podría pasarnos algo parecido a lo ocurrido con un Miguel Loureiro que se ha acabado marchando sin dejar un euro en las arcas de la entidad.

Jon Etxániz llega desde el Gernika (Grupo II de la 2ªDivisión B). Sus números no son malos pues ha conseguido hacer trece goles con este modesto equipo vasco y nueve en la anterior temporada con el Leioa, equipo en el que coincidió con Bonilla.
Cuenta con 26 años y al parecer destacaba bastante en la cantera del Athletic Club de Bilbao en la que se formó. Una serie de lesiones sufridas ya hace tiempo pararon un tanto su progresión pero estas dos campañas se ha recuperado y los goles marcados más los minutos disputados  parecen dar buena muestra de ello.
En mi opinión, su rol será parecido al de Mateu el año pasado. No es ese delantero referencia e importante que el Pontevedra intentará traer este verano pero tampoco parece haber llegado para efectuar labores de mero comparsa.

Los dos últimos fichajes se han anunciado hoy mismo. Por un lado, el central Victor Mongil de 25 años procedente del Mérida que esta última temporada acabó quinto en el grupo IV de la 2ªDivisión B. 
Se formó en las inferiores del Valladolid e incluso llegó a disputar algunos partidos en segunda con el primer equipo blanquivioleta en la 11/12. Luego se marchó al Atlético B, Alcoyano y finalmente al Mérida.
Al parecer también podría actuar de lateral derecho y en el conjunto extremeño no ha sido titular fijo disputando 21 de los 38 partidos de Liga.
Por último, Anxo Pérez es un portero de 21 años procedente del Fabril que tendrá la nada fácil labor de pelearle minutos a un Edu Sousa cuya titularidad bajo palos parece a día de hoy indiscutible.

Con estos seis fichajes más los seis jugadores que siguen del año pasado más los dos chicos de la cantera sin determinar todavía sus nombre pero que el club ha asegurado que formarán parte de la primera plantilla, el Pontevedra ya cuenta con 14 futbolistas.

La zona de medio campo es la que cuenta con más efectivos. Presa, Alex Fernández, Alex González, Marcos Alvarez, Mouriño y Adrián León (siempre y cuando el club piense en él para el medio campo y no el centro de la defensa).
La portería ya cuenta con dos inquilinos, la defensa con otros dos (Mongil y David Castro) y la delantera con otros dos (Etxániz y Añón).

Es evidente que de confirmarse la salida de los cuatro jugadores pendientes todavía de renovar al equipo le faltan siete u ocho jugadores más por incorporarse.
Todas las líneas verán nutridas sus filas con más fichajes y algunos de ellos intuyo que serán importantes y contribuirán a conformar un Pontevedra que saldrá a competir con la idea de colarse de nuevo en los puestos más altos de la Liga.

Queda mucho tiempo todavía para que la pretemporada comience y bastante más para que se cierre el periodo de fichajes. 
A buen seguro algunos de ellos llegarán ya con el Pontevedra entrenando y con algún partido de verano  a sus espaldas. Serán esos jugadores que habrán estirado lo máximo posible sus posibilidades para jugar en segunda y finalmente recaigan en importantes equipos de la categoría de bronce como el Pontevedra CF.

Fichajes como el de Adrián León parecen indicar que el Pontevedra va en serio y que esa idea de seguir creciendo sigue cumpliéndose en la práctica. 
Pero para salir de dudas por completo varios de los fichajes que faltan deberán cumplir el mismo guión que el del jugador cántabro procedente del Logroñés.

Se ha ido gente importante y en consecuencia tiene que llegar gente importante si se quiere volver a cumplir con el objetivo de partida que como es lógico cada vez es más complicado. 

Veremos si a lo largo del verano si esta circunstancia se va confirmando.      

miércoles, 7 de junio de 2017

De bajas, renovaciones, aspiraciones deportivas y alguna grieta en la familia

No se habían apagado del todo los ecos del partido de vuelta de la primera eliminatoria por el ascenso a segunda disputado en Murcia cuando las noticias relacionadas con la temporada que viene irrumpieron con fuerza en la actualidad granate.

Como ya viene siendo habitual desde la llegada del actual Consejo, los primeros días de trabajo y planificación sobre el futuro se dedicaron a reunir individualmente a los jugadores de la plantilla para ofrecerles la renovación o bien comunicarles el deseo del club de no contar más con sus servicios.
Esa política del Pontevedra CF de firmar por regla general contratos por una sola campaña provoca año tras año esta peregrinación de jugadores hacia las oficinas de la institución para salir de dudas acerca de su futuro.

Y esta misma política citada tiene sus "pros" y sus "contras". 

Entre los primeros, sin duda, destaca el que posibilita al Pontevedra CF no atarse demasiado en el tiempo con los jugadores a través de unos contratos largos que habría que pagar religiosamente (o al menos negociar en condiciones no muy favorables) aún en el caso de que la entidad decidiera no contar con ellos dentro del periodo de vigencia contractual.

Entre los "contras", también sin duda, a que se puede dar pié a situaciones como la que acabamos de vivir con Miguel Loureiro. 
El jugador ha decidido marcharse del Pontevedra con la carta de libertad y sin que la entidad reciba un solo euro por su traspaso. No podemos olvidar que Miguel llegó aquí hace años en una situación difícil y se le ha dado la confianza que necesitaba para recuperarse como futbolista e incluso despertar ahora el interés de conjuntos que militan en la LFP.
Por la juventud del lateral, por su indudable proyección el Pontevedra le puso por delante hace unos días un contrato de tres temporadas que al parecer ya se le ofreció el pasado mes de Febrero.
Pero el chaval dijo "nones"y a diferencia de lo que ocurrió hace un año con Kevin Presa que sí renovó y que entendió que no era el momento para salir, Loureiro ha tomado las de "Villadiego" dejando al club con un palmo de narices.

La de Miguel no ha sido la única renovación que no ha podido cristalizar el Pontevedra en los últimos días pues al mismo tiempo que supimos la marcha del defensa también nos enteramos de la salida de Iker Alegre al que tampoco satisfizo la propuesta de prolongación contractual ofrecida por la comisión deportiva. 
En el caso del asturiano ya sabemos incluso su destino a partir de Julio, el Caudal de Mieres que precisamente salvó la categoría al vencernos en la última jornada de Liga regular.
No ha debido quedar en muy buen estado la relación del Pontevedra CF con Iker Alegre a tenor de un mensaje publicado en su twitter por el asturiano (borrado muy deprisa, también es cierto) del que se deducía que la historia de este futbolista con alguien del club no había terminado digamos de forma idílica.
Son estos dos casos (junto al ya esperado de Canedo) los únicos que en el momento de escribir estas líneas se conocen de jugadores que no hayan aceptado la renovación ofrecida por la institución y que ponen de manifiesto que siendo muy loable el deseo del Consejo de Administración de tratar a su plantilla y cuerpo técnico de la forma más parecida a una familia, esta circunstancia y sobre todo cuando se llega unos determinados niveles de exigencia resulta más utópica que otra cosa.

Pero antes de que estos dos hombres decidieran separar sus caminos de los del Pontevedra, la comisión deportiva ya había anunciado cuales eran aquellos futbolistas con los que no se contaba para la 17/18.
He de confesar que salvo en uno de los casos la lista aparecida coincidía con aquella que el que esto escribe como aficionado había elaborado en su imaginación.

Tan solo el caso de Jacobo Millán me extrañó y disgustó al mismo tiempo. No es que Jacobo sea una estrella ni que pueda ser fácil concebir su titularidad en un Pontevedra que busque de nuevo la clasificación para un play off pero sí es cierto que tiene algunas cosas que lo hacen diferente y una buena pieza que guardar en el armario para echar mano de ella en situaciones especiales.
Tiene calidad, balón parado, buen disparo y último pase por lo que si he de ser sincero esperaba que siguiese al menos un año más defendiendo los colores del Pontevedra.

Las otras bajas, como ya he dicho, eran previsibles lo que no es óbice para recordar que hombres como Adrián Gómez o Capi vinieron al Pontevedra en una etapa complicadísima para nuestro equipo y dieron la cara para poner su granito de arena en el empeño de sacarnos de la tercera división y consolidarnos de nuevo en 2ªB. 
Así las cosas, ya son doce los jugadores que no seguirán en la entidad la próxima temporada (las siete bajas dadas por el club, es decir, Miki, Mateu, Jacobo, Adrían, Capi, Mateu y Portela; los dos cedidos que se marchan, Barco y Eneko; y los tres que ya han rechazado renovar) por lo que la intención primera expuesta por el club de mantener el bloque es ya imposible.

Han aceptado seguir por el momento Alex Fernández y Mouriño. Parece muy cercana la continuidad de Edu, Alex González y David Añón. Si hacemos caso a sus propias declaraciones parecen algo más dificiles (ni mucho menos imposibles) las de Bonilla, Bruno y Trigo (este último según el portal "lasegundab" con una oferta del Racing de Ferrol) y Abel Suárez no ha dicho por ahora esta boca es mía. 

El panorama parece complicado pero el director deportivo de la entidad, Roberto Feáns, entrevistado recientemente en "La Trastienda", mantiene la tranquilidad y está convencido de que se formará una muy buena plantilla.
En esa misma entrevista Feáns no dudó en admitir que con toda la humildad y sabiendo de la existencia de grandes equipos con mucho potencial económico, el Pontevedra va a salir a competir en Agosto con la sana intención de repetir lo conseguido en esta campaña, es decir, jugar otra vez play off por lo que parece que dentro de esa línea de sosteniblidad económica que la Presidenta ha citado muchas veces parece que el crecimiento del club lejos de pararse sigue sin prisa pero sin pausa hacia un lugar más acorde con todo lo que le rodea.

El trabajo a realizar estos meses parece ímprobo, Se ha ido mucha gente y no es descartable que se vayan más y eso implica que deberán incorporarse muchos nuevos jugadores y que habrá que acertar en un porcentaje altísimo para tratar de emular lo conseguido este año.     

Veremos lo que va pasando estos días y de que manera va conformándose el Pontevedra CF 2017/18.

lunes, 29 de mayo de 2017

El último capítulo no incluía milagros

No hubo milagro. Lázaro no se levantó de los suelos ni el cesto vacio se llenó de panes como por ensalmo.
La losa que el equipo se cargó a sus espaldas tras el partido de ida era lo suficientemente pesada como para destrozar nuestras ilusiones y la cruda realidad se acabó imponiendo hasta dejar al Pontevedra fuera de la segunda ronda de los play off.
Lo que sí hubo sobre el césped de la Nueva Condomina fue seriedad, compromiso y ganas de intentar la gesta aún a sabiendas de que la misión resultaba más peliaguda que aquellas a las que Tom Cruise nos tiene acostumbrados a superar en la famosa saga cinematográfica.

A pesar de que la alineación inicial fue extraña. 
A pesar de que en un partido en el que había que meter tres goles los dos delanteros que le quedaban al equipo empezaron desde el banquillo. 
A pesar, en definitiva, de que la línea experimental llevada por el cuerpo técnico en los últimos tiempos alcanzó también al partido final de la temporada, el Pontevedra CF trató de darle la vuelta a esta tortilla caliente poniendo corazón, esfuerzo y entusiasmo pero esos ingredientes que siempre son necesarios para la elaboración de un buen plato no fueron suficientes para lograr la hazaña.

El conjunto granate volvió a alinear tres hombres en la línea defensiva aunque ni Portela (suplente) y Trigo (ubicado en medio campo) formaron parte de ella dejando a Alex Fernández y Kevin Presa como acompañantes de Bruno.
El citado Jacobo Trigo se colocó por delante formando la parte más atrasada de una especie de triángulo completado por Jacobo Millán y Mouriño, Los laterales no ejercieron apenas de tales y se sumaron al mediocampo de manera constante y Eneko y Alegre se colocaron como hombres más adelantados.
Así las cosas, solo algunos desajustes en los primeros minutos que permitieron a Guardiola volver a coger las espalda de los centrales tal y como hizo en Pontevedra crearon alguna inquietud en la retaguardia granate. 
Claro está que el Real Murcia no necesitaba exponer en ataque y dejaba pasar los minutos hasta que la desesperación pontevedresa con el paso del tiempo les permitiera encontrar espacios pero por lo menos la cuota de regalos que hace ocho días fue cuantiosa en Pasarón brilló por su ausencia y no se cometieron errores enormes en defensa.
Sin embargo, la tarea de crear peligro y crear ocasiones de gol que nos acercaran al sueño resultó mucho más dificultosa.
Iker Alegre pareció desdibujado todo el partido, como perdido en la posición quizá algo más adelantada para lo que sus condiciones requieren y Mouriño que siempre lo intenta no lograba en ningún modo canalizar el juego de ataque de sus compañeros. 
Dicho juego de ataque se escoraba constantemente a la izquierda para que Eneko (bastante más activo en estas últimas tres semanas finales de competición) tratara de generar superioridad con la ayuda de Bonilla y sobre todo de Jacobo Millán. Las penetraciones por la derecha eran prácticamente inexistentes.
Fue precísamente fruto de una pared preciosa entre Jacobo y Eneko la forma en que llegó la única pero clamorosa oportunidad granate en la primera parte. La rápida combinación en la frontal entre ambos propició que Eizmendi se plantara solo delante del portero y enviara un lanzamiento que Simón fue capaz de enviar a corner.
Había sido la gran oportunidad de colocar el marcador a favor en la primera mitad pero la gran intervención del guardameta lo evitó.

El Pontevedra lo siguió intentando el resto de la primera parte pero sin la rapidez ni la calidad suficiente en su juego para desbaratar las dos líneas claras de cuatro jugadores presentadas por el Murcia que no dudaba, por otra parte, a la hora de emplearse con contundencia para parar los avances granates. No en vano, Adrían Cruz ya tarjeteado tras realizar tres entradas duras fue sustituido por su entrenador frisando la media hora de juego para evitar males mayores.

La luz de la esperanza se encendió siquiera tenuemente en los primeros minutos del segundo tiempo. A los pocos minutos de la reanudación uno de los pocos cambios de orientación efectuados por el Pontevedra permite a Bonilla poner un balón al interior del área y a Eneko Eizmendi controlar, realizar un reverso maravilloso y golpear la pelota cruzada para hacer el 0-1.

Quedaba más de media hora por delante y con ese gol quizá el rival empezara a pensar más de la cuenta o a presionarse en exceso y podríamos tener nuestra oportunidad.
Pero por desgracia no fue así. El Murcia no pareció muy afectado por el primer gol e incluso trató de dar un paso adelante para presionar algo más arriba al Pontevedra.
Por contra, esa precipitación que habríamos deseado apareciera en el rival empezó a hacer mella en los granates y tan solo en otra acción de Eneko que pudo desbaratar el portero murciano pudimos llegar con algo de peligro tras el 0-1.

Llegaron los cambios y Abel, Mateu y Añón entraron por Jacobo, Mouriño y Alegre pero esos relevos no surtieron el efecto deseado. 
Las fuerzas empezaban a escasear en los nuestros y el Murcia aprovechaba cada vez más los espacios que como es lógico el Pontevedra dejaba al intentar volcarse sobre el campo rival.
Llegó el empate en una jugada en la que Guardiola definió con calidad e incluso Edu evitó el 2-1 con tres paradas muy buenas incluyendo la de un penalti que no era que decidió pitar el árbitro del encuentro.       
Casi sobre el noventa llegó una jugada polémica no repetida por la realización murciana en la que un balón pareció golpear claramente en la mano de un jugador pimentonero dentro del área pero el tal Varón Aceitón del Colegio balear decidió inhibirse ante esa acción que de haber sido transformada habría dotado de una emoción inusitada a la prolongación del choque.

Lo cierto es que no se pitó el aparente penalti y el partido llegó a su fin con el empate a un en el marcador y la clasificación de un Real Murcia que obtuvo gran parte de la misma en el encuentro jugado en Pasarón.

El Pontevedra cayó de pie. Lo hizo al estilo del Coronel Custer en Little bighorn, es decir, "con las botas puestas" derrotado por un rival superior en potencial económico y con un resultado cosechado en la ida que hacía que su ventaja fuera similar a la de las huestes de Toro Sentado en aquella legendaria batalla.

Las premisas de la entrega incondicional y la rendición imposible volvieron a manifestarse en el último partido de la temporada pero las limitaciones de la plantilla y más con la baja de nuestro mejor hombre en ataque fueron impedimentos demasiado elevados como para derribar al muro murciano.

Por delante aparecen ahora semanas trascendentales en las que conoceremos las intenciones del Consejo de Administración con relación a la temporada que viene. 
¿Querrá darse un paso más en el crecimiento de las aspiraciones del equipo? 
¿Es posible económicamente seguir con ese crecimiento que nos haría salir con el objetivo de meternos en play off? 
¿Logrará el club que todos aquellos jugadores cuya continuidad le interese sigan en la entidad (en este punto bueno es recordar que sólo Kevin tiene contrato en vigor para el año que viene)? 
¿Se acertará con los fichajes entre los que de manera indubitada debe figurar un central con galones, un centrocampista o dos con calidad y un"9" goleador y que marque diferencias? 

Son preguntas cuyas respuestas irán llegando a lo largo del verano que a punto está de empezar y que marcarán nuestro camino en esa temporada 2017/18 en la que en nada habrá que comenzar a trabajar.

lunes, 22 de mayo de 2017

Demasiados errores, rebeldía ante el destino y otra dosis de candidez excesiva

Jugar un play off de ascenso resulta siempre una experiencia apasionante para aquellos que vivimos o sentimos de alguna manera el fútbol en nuestro interior.
Al margen de las posibilidades reales que se tengan de conseguir el éxito las sensaciones vividas en las horas previas a estos partidos tan especiales compensan en gran medida la indiscutible decrepitud y decadencia que la Liga de esta categoría llamada 2ª B rebosa por todos sus poros sobre todo para aquellos conjuntos que al margen de una situación económica concreta son perfectamente conscientes de que por afición, estadio y otros condicionantes deberían ocupar un lugar más elevado en la jerarquía del balompié español.

No era esta una promoción en la que la mayoría de los seguidores granates sintiera que el ascenso a segunda estuviera a la vuelta de la esquina. Por el contrario, se sabía que las posibilidades del equipo eran limitadas y que este primer asalto con el Murcia habría de requerir la presencia del mejor Pontevedra de la temporada para salir airoso y continuarel camino en pos de esa segunda división de la que tan torpemente nos despedimos hace ya doce largos años.

Pero las circunstancias acumuladas en torno al equipo en los últimos meses (más allá de la indiscutible dificultad que conllevaba un rival diseñado para salir ya mismo de este pozo sin fondo diseñado hace demasiado tiempo por los que en aquel momento mandaban y respecto al cual no se atisba un remedio ni a corto ni medio plazo) no invitaban a pensar que el Pontevedra CF pudiera ofrecer su mejor versión sobre el terreno de juego.
La prolongada ausencia de Mario Barco que difumina ostensiblemente la capacidad goleadora y ofensiva del equipo, el ritmo no todavía idóneo de Iker Alegre o los raquíticos veintitrés puntos logrados en otra mediocre segunda vuelta, hacían pensar que la misión que se tenía por delante iba a resultar excesivamente ardua para un conjunto que alcanzó su clímax de juego y confianza allá por el mes de Diciembre y que desde entonces no había hecho sino resbalar por una curva descendente a la que supo poner freno por lo menos para no abandonar esa cuarta plaza por la que tanto se había luchado.

Pero a pesar de todos esos condicionantes, el Pontevedra CF en casa y ante su gente había demostrado a lo largo de toda la campaña que saca fuerzas y redaños de donde parece no haberlos y por ello la ilusión y la esperanza en realizar un gran partido y dejar abierta la eliminatoria para la vuelta reinaba en todos los espectadores que en gran número se reunieron en el campo municipal de Pasarón.
Como premisas fundamentales para encarar el choque destacaban dos por encima de todas que tampoco constituían una novedad a la hora de afrontar un encuentro de ida de estas características.
 A saber; no regalar nada atrás y tratar de convertir alguna de las pocas ocasiones que por delante se iban a presentar.

Y por desgracia ninguna de esas condiciones fuimos capaces de cumplir para obtener un buen resultado. A los ocho minutos se pudo marcar en una buena acción que Añón no supo materializar ante el portero murciano y para más "inri" al filo del minuto veinte se cometía un error defensivo grave que acabó por desembocar en el 0-1 para el Real Murcia.
En esa jugada, la del primer gol pimentonero, si ya resultó extraño que a Trigo le ganase la posición con tanta facilidad Sergi Guardiola aprovechando un balón largo de un compañero, más absurdo resultó el comprobar como tras desembarazarse de nuestro central nadie más estuviera siguiendo la acción para impedir que el ariete visitante encarase completamente solo a Edu Sousa. 
Jugaba en esos momentos el Pontevedra con defensa de tres centrales y con un simple balón largo y un leve cuerpeo de su delantero el equipo rival conseguía un uno- contra uno con el portero como ya había pasado en el encuentro con el Celta B en repetidas ocasiones.
El desbarajuste en esa acción se completó al no poder evitar que el rechace de Edu le llegase en inmejorable posición a Victor Curto que completamente solo no tuvo problemas para hacer el 0-1.

El Pontevedra ni bajó la guardia ni se entregó pero tras ese tanto mostró su incapacidad para crear peligro ante la portería murciana y sólo en alguna acción protagonizada por Iker Alegre se consiguió dotar del algo de picante y calidad a nuestro ataque aunque sin generar ocasiones claras de peligro.

Antes del descanso llegó el 0-2 en una jugada confusa, absurda y desafortunada en la que pareció que el balón golpeado por un defensa granate no fue ni por asomo enviado hacia atrás de forma premeditada. El caso es que de ese rebote se aprovechó Guardiola que todavía bajaba a trote cochinero tras una acción anterior para hacer el segundo del Murcia y desequilibrar de forma rotunda la eliminatoria.
El castigo para el Pontevedra fue mayor aún al encajar el 0-3 nada más empezar la segunda parte en una acción en la que nuestra desatención defensiva global resultó desesperante. Balón colgado desde la izquierda del ataque visitante y dos jugadores rivales completamente solos en el corazón del área se sortean quien remata la pelota correspondiendo el número agraciado a Curto que de espléndido remate de cabeza acababa con el asunto por la vía rápida.

En ese momento confieso que temí por un descalabro mucho mayor. El 0-3 ya era lo suficientemente contundente pero con un Real Murcia ya desatado sobre el césped y un Pontevedra noqueado por los goles no pude evitar pensar en que el castigo podría ser más grande.
Por fortuna me equivoqué pues el conjunto granate no quiso bajar los brazos y ayudado por los cambios que mejoraron al equipo, la gente que supo estar con sus jugadores para sobrellevar la difícil situación del partido y quizá algo de relajación murciana empujó con mucho corazón sobre el área visitante hasta crear dos o tres ocasiones de gol (especialmente una en la que el balón estuvo a centímetros de entrar) que bien pudieron ayudar a maquillar el resultado.
Ese maquillaje llegó con un penalti que en el campo por lo menos este atribulado bloguero no apreció por ningún lado y que fue transformado a lo Panenka por un Bonilla cuya habilidad desde los once metros resulta verdaderamente espectacular.

Pudo marcar el cuarto el Murcia tras un obús que se estrelló en una  cruceta y bien pudo Bonilla hacer el 2-3 en un balón que le cayó a su pierna buena en la frontal del área pero que se marchó desviado. 
Tras algunas sesiones de calambres de los jugadores del Real Murcia (especialmente cabreantes los de un Adrián Cruz que no contento con recriminar absurdamente a Bonilla su licencia a la hora de meter el penalti se "olvidó" del campo en el que estaba y se unió al sanedrín de "subida de rampas" pimentoneras) que fueron bien valoradas por el colegiado a la hora de establecer una larga prolongación de la segunda parte el partido llegó a su término y el resultado deja muy poco margen para pensar en la machada granate.

Bien es cierto que después del tremendo disgusto que todos nos llevamos en 2006 en la eliminatoria contra el Sevilla B en la que caímos eliminados tras traernos un gran resultado de Andalucía y ser mucho mejor equipo que aquel filial, resulta muy aventurado asegurar que nuestro periplo esta campaña ya ha terminado.

Debemos explotar las mínimas opciones que nos quedan para derribar este muro pero no darnos definitivamente por muertos no implica que se reconozca que hará falta más que un milagro el Domingo que viene para levantar esta eliminatoria en el campo de la Nueva Condomina.

Habrá tiempo tras la vuelta de hacer un último análisis de la temporada y empezar a mirar con optimismo la que viene pero antes de terminar esta columna no me resisto a comentar las críticas vertidas por parte de nuestro club acerca de las pérdidas de tiempo del Murcia en los últimos minutos de juego.

Otra vez que si "antideportividad" "que si Mensajero segunda edición". Creo sinceramente que nos equivocamos. Lo que hizo el Murcia es normal y no se parece en nada a lo del equipo canario cuya actitud además encontró aquel día como cómplice perfecto a un árbitro incapaz de ejercer su autoridad.
El Sábado es cierto que el Murcia tras el 1-3 quiso parar el encuentro y nos exasperó con esas caídas al césped en repetidas ocasiones pero ni estas fueron tan llamativas ni minaron esa autoridad del colegiado que supo prolongar lo necesario y no les consintió lo que aquel "trencilla" de hace un par de años sí permitió al nuevo equipo de tercera división, CD Mensajero.

No confundamos ser un equipo honesto y limpio con un conjunto de monjes franciscanos porque entre el blanco impoluto y el negro más oscuro existen muchísimas gamas de grises.

Al equipo le faltan cosas para volver a afrontar un play off con más garantías. Más calidad, más contundencia atrás pero también más oficio. Este equipo apenas lo tiene y si queremos crecer habrá que "comprarlo".
¿Significa eso convertirse en un "equipo perro? Por supuesto que no. 

Simplemente ganaremos en lectura de partidos e inteligencia.         


   
   

lunes, 8 de mayo de 2017

Un iluso, otro ataque de nervios y un gol salvador

Soy un iluso.

Salía de casa el Sábado pasado con dirección al campo haciendo recuento de aquellos jugadores granates que acumulaban cuatro amarillas y que tendrían que forzar esa quinta cartulina para cumplir sanción en el último encuentro de Liga y no faltar en la ida de la primera eliminatoria de la fase.

Sí, un iluso.
Imaginaba una segunda parte mediánamente plácida con la clasificación ya en el bolsillo en la que mis compañeros de fatigas granates y este atribulado bloguero especularíamos sobre si sería menos complicado el Alcoyano de Manuel Gato Thomasson o el Toledo del televisivo Onésimo Sánchez.

Y en esto que el Pontevedra (que había salido de nuevo sin Portela y con Trigo acompañando a Bruno en la zaga y sin delantero centro al uso colocando como hombres más adelantados a Añón por la derecha, Eizmendi por la izquierda y Jacobo por el centro) marcaba el primer tanto provocando que la "cosa" se pusiera aparentemente de quiero desde el principio y dando más argumentos a mis evocadores sueños de futuro.

El equipo entraba bien por las dos bandas y en especial por la derecha burgalesa en la que su lateral no podía en ningún momento frenar a un Eneko Eizmendi desconocido que superaba su marca cada vez que lo encaraba cerca del área.

¿Ya he dicho que soy un iluso, verdad? Ah vale, perdón.

El caso es que ya con alguna ocasión más fallada incomprensiblemente por los nuestros, llega el primer acercamiento serio del Arandina en forma de corner y un remate desde el mismo punto de penalti de un contrario libre de marca para empatar el choque y cortar de raíz mis razonamientos acerca de que quizá el Villanovense sería el equipo más accesible para intentar meterse en la segunda ronda.

Con las tablas en el marcador y lo que es peor con el inteligente cambio del Arandina que decidió sustituir mediada la primera parte a ese número "2" que no se enteraba de que iba la fiesta, el panorama cambió algo pero todavía no demasiado.
El Pontevedra siguió llegando con frecuencia a la portería burgalesa y poco a poco se fueron desaprovechando ocasiones enormes para volver a coger ventaja en una especie de "deja vu" de lo vivido el día del partido contra el Coruxo.
Añón, Abel, Trigo, Jacobo, Eneko... casi todos nuestros jugadores gozaron de alguna oportunidad que fueron marchándose al limbo hasta el mismo instante en que el colegiado decidió señalar el final de la primera parte. 

En el transcurso del descanso, este iluso (vale, ya no lo repetiré más veces) intentó sacar de nuevo el tema de los rivales de la fase de ascenso pero mis dos amigos granates me miraron con esa expresión inconfundible que dejaba bien a las claras que como siguiera hablando del tema con la papeleta que se avecinaba en la segunda parte me colocarían sus almohadillas de sombrero.

Y empezó la segunda parte con un cambio algo sorpresivo. No tanto por la entrada de Iker Alegre como por la retirada de un Jacobo Millán muy activo y acertado en el primer tiempo a pesar de haberse ubicado en una posición un poco más adelantada de aquella en la que hace verdadero daño.
El caso es que en esos primeros minutos del segundo tiempo ya no pintaba el negocio tan bien y Luisito ni corto ni perezoso decidió liarse la manta a la cabeza y antes de los diez minutos de esa segunda parte agotaba los cambios con la  entrada de Mateu y Alex González por Mouriño y Eneko Eizmendi.
Así, Alegre pasaba a moverse por la derecha, Alex por la izquierda y Añón por dentro más cerca de Mateu. ¿Resultado? Dejamos de penetrar por banda pues ni Alex ni Alegre tenían su mejor día y también dejamos de hacer daño por el centro del ataque pues Añón se mostraba excesivamente dubitativo y confuso a la hora de buscar la portería.

Para más "inri" el equipo empezó a romperse por el medio. Abel no encontraba la forma de ordenar el juego y Kevin que había protagonizado una gran primera parte se desvivía y mataba a correr para tapar aquellos agujeros que iba dejando el equipo en su ataque de nervios.

En ese punto del partido, mediado el segundo tiempo, mis diatribas sobre posibles rivales o tarjetas forzadas ya habían pasado a la historia pues por fin tomé conciencia de que la noche podría no terminar bien y que esa ventaja sobre la Ponferradina que hacía pocas semanas parecía irrecuperable iba camino de dilapidarse por completo.

Llegaron a continuación las dos ocasiones clarísimas del Arandina (Ndoye solo ante Edu que despeja y Carlos Portero al palo desde la frontal) y el partido ya se convirtió en una moneda al aire en el que la victoria podría llegar únicamente en un chispazo aislado.

Pudo lograrlo Añón si no hubiera tardado media hora en conectar el disparo en una acción en la que debió golpear de primeras y también Mateu al rematar una falta primorosamente botada por Bonilla que el espigado ariete balear envió fuera de cabeza de manera incomprensible.

Con el minuto 85 los Villanovense, Toledo o Alcoyano habían sido sustituidos por el Caudal de Mires, el Caudal de Mieres y otra vez el Caudal de Mieres hasta que llegó esa jugada en el 87.

Alex vuelve a fracasar en su intento de poner un buen centro pero un defensa contrario resbala lastimosamente dándole la posibilidad de recuperar el balón, el pequeño asturiano lo cede a Añon y este ve a Alegre a la altura del punto de penalti y le pasa el esférico. 
Y en ese momento Iker hace algo que resulta muy recomendable cada vez que se encara el marco contrario. Ya antes de que le llegue la bola imaginarse el lanzamiento y cuando ya la tienes a huevo tomarse ese medio segundo para engañar al portero que vuela a un lado lado y mandar el cuero al otro para hacer estallar las toneladas de presión que atenazaban Pasarón hasta esa jugada.

Se había logrado el 2-1 cuando ya parecía imposible y la clasificación para el play off era un hecho.

A partir de ese momento el Arandina (que hasta ese instante había luchado y peleado como cualquier equipo debe hacerlo sea cual sea su motivación) perdió los papeles y lanzó un par de patadas en forma de guadaña sin venir a cuento además de protagonizar una tangana incalificable tras el pitido final  que deslució por completo su actuación e indignó a la grada de Pasarón que no daba crédito a esa actitud camorrista del rival.

Pero antes de ese final aún tuvo tiempo Bruno de forzar la quinta (a Miguel también se la habían sacado antes pero en una acción en la que debió parar a un contrario para evitar mucho peligro sobre la portería de Edu) y Trigo de regalar una falta absurda al Arandina cerca del área que sembró algo de inquietud entre la parroquia granate.

Pero ya nada ni nadie pudo evitar la llegada del final del choque con ese  2-1 en el "luminoso" que nos metía directamente en la lucha por el ascenso y recompensaba el esfuerzo de este grupo de jugadores que se han exprimido todo lo que han podido para alcanzar esta cuarta plaza que se debe valorar como se merece.

Por cierto, para los que quieran saber si tras el partido este atribulado bloguero volvió a insistir con el manido tema de los hipotéticos rivales de la fase, les diré que no. Estaba tan nervioso por la situación vivida que me limité a escuchar en silencio y recuperando las pulsaciones los argumentos que ahora sí con la clasificación en la mano exponían con ilusión mis dos compañeros de grada. 

Enhorabuena al Pontevedra CF y a todos los granates y a afrontar la fase con responsabilidad pero con mucha alegría y ganas de seguir soñando.


jueves, 4 de mayo de 2017

Es nuestra hora

Todavía recuerdo la angustia de aquellos últimos minutos del partido de Mendizorroza. No había televisión en directo y los que no viajamos a Vitoria nos comíamos literalmente las uñas escuchando la radio sin que el dichoso pitido final acabase por llegar nunca.
Recuerdo esa temporada, la 09/10, como una campaña llena de altibajos en la que el Pontevedra CF se estaba jugando su última baza para acceder al denominado fútbol profesional y eludir el colapso económico que ya zarandeaba todos y cada uno de los cimientos de la entidad.

Estábamos casi fuera del play off pero una serie de carambolas nos dieron la oportunidad de meternos si ganábamos el último encuentro que iba a tener que jugarse en el feudo de nuestro gran rival para obtener esa clasificación, el Alavés. 
A la dificultad evidente de tener que jugárnosla a una carta en campo ajeno se añadía el hecho de que no valía empatar y la victoria resultaba imprescindible.
Y se llegó a esos últimos minutos con el 0-1 en el marcador logrado por Iban Espadas. 

En compañía de dos grandes amigos y sufridores granates vapuleé el aparato radiofónico ignorante de que el maldito cachivache no tenía culpa alguna de que el segundero de los relojes avanzase a velocidad de tortuga. Estallamos los tres de júbilo cuando por fin el choque llegó a su fin y brindamos por un triunfo bastante inesperado que nos colocaba en otra fase de ascenso a segunda división.
Luego vendría la preciosa y épica eliminatoria con el Oviedo y la polémica eliminación a manos del Alcorcón que truncó el enésimo sueño granate de de volver al sitio en el que no supo consolidarse en 2004 y en el que de haber hecho bien la cosas debía haber permanecido hasta el día de hoy.

Han pasado siete años desde aquello. 

Siete años muy duros tanto en el aspecto económico como el deportivo. Cuatro de ellos en Tercera obteniendo resultados en algunos casos sonrojantes y que ya quedarán en la historia negra del club y protagonizando, además, noticias estrambóticas en lo monetario que acabaron por agotar la paciencia de una parte de la masa social que se cansó de tanta incompetencia y maltrato a la institución.
Al cuarto año llegó el ascenso, peleado y luchado hasta el límite como todos, y la temporada pasada el retorno más que digno a una categoría en la que seguimos teniendo el dudoso honor de ser uno de los equipos de nuestro país que más veces ha militado en ella.

Y llegó esta temporada en la que la situación económica de la SAD todavía se resiente y mucho de los avatares vividos en el pasado reciente.
Tras un "pequeño lío" acerca de las aspiraciones reales del equipo parece que quedó más o menos claro desde el principio que el objetivo primordial era mejorar el noveno puesto de la Liga anterior para subir otro escalón más en la recuperación financiera del club que según nos dicen (ojalá sea cierto)  seguirá marcada por la sostenibilidad. 
Esta sostenibilidad implica que con calma pero sin pausa el Pontevedra seguirá dando pasitos hacia adelante en lo deportivo pero siempre sin comprometer el futuro de la entidad de forma que nunca más se repita el desesperante estado de salud de la misma que casi le cuesta la vida. 
Sea como fuere, el caso es que una primera vuelta sencillamente espectacular en casa y el rendimiento inferior al esperado de varios de los equipos llamados a competir con Cultural y Racing de Santander por los puestos de arriba llevaron al Pontevedra a los cuatro primeros puestos y ni siquiera unos resultados muy mediocres a domicilio ni una segunda vuelta con muchos menos puntos que la primera han conseguido descabalgarnos de la cuarta plaza.

Llegaron los partidos de Somozas y Coruxo en los que debimos asegurar el play off pero no supimos hacerlo por nuestros propios errores. 
Pero ese punto logrado en Boiro nos coloca en una situación que indudablemente habríamos firmado no hace demasiado tiempo: ganar en casa a un rival descendido y cristalizar nuestra clasificación para la fase.

A cuarenta y ocho horas del encuentro (desconozco si el hecho de jugar el Sábado se debe a otra absurda y perjudicial imposición de la TVG o a una decisión del club pero no parece razonable colocar el partido a la misma hora en la que Barcelona y Madrid se estarán jugando de nuevo la Liga de Primera) lo de atrás poco cuenta ya. 
Ni los errores contra Somozas, Boiro o Coruxo ni otras historias deben desviarnos a todos de lo único importante, la victoria ante el Arandina.

No debemos llevarnos a engaño. Este equipo vendrá a Pasarón a no perder ya sea por su propio interés o por cualquier otra razón pero no puede haber mayor motivación que la que deben tener los jugadores del Pontevedra CF para sacar adelante este partido y conseguir lo que muy pocos pensaban a finales de Agosto.

Los burgaleses jugará sus bazas y viendo sus números (segundo equipo más goleado pero undécimo mayor goleador) parece que cuentan con argumentos ofensivos para hacer daño a cualquier conjunto. 

Los tres goles que consiguieron hace menos de una semana ante el Celta B o los tres también que lograron nada menos que en el Reyno de León denotan que no podemos cometer despistes atrás pues se podrían pagar muy caros. En ese sentido, Carlos Portero es su máximo goleador con 14 tantos a pesar de ser más extremo o segundo punta que ariete pero su "9" más puro fichado en Diciembre y que lleva cinco dianas, Edgar (jugador de nuestro filial precísamente el año del Alavés) no vendrá por acumulación de amonestaciones.

Por contra, sus números en defensa son malos y es previsible que nos concedan oportunidades de gol suficientes para convertir alguna de ellas y poner el partido en franquía. 

El equipo (fácil es decirlo, es cierto) debe mostrar personalidad, saber manejar los tiempos y no caer en ese pánico vivido el día del Coruxo que acabó por costarnos el empate ante el desorden que no supimos arreglar una vez marcado el 1-0.

Estamos muy cerca de volver a meternos en un play off de ascenso a segunda división. No somos todavía ese equipo de la primera década del siglo que dentro ya de la fase aspiraba como el que más a abandonar la segunda B, eso está claro. 
Pero lo que también es verdad es que disputar esa fase de ascenso resulta precioso. Comprobar los clasificados de los otros grupos, vivir el sorteo, sentir el ambiente de los días previos al enfrentamiento de la primera eliminatoria...
Son sentimientos (hablo de fases de ascenso a Segunda) que llevábamos siete años sin experimentar y que ahora podemos volver a vivir si el Sábado el equipo (y detrás la grada) da lo mejor que tiene y sale al césped convencido de sus posibilidades.

Es hora de que la garra y entusiasmo de Bruno, Miguel o Kevin; la calidad de Abel, Bonilla, Mouriño o ese Iker Alegre que tanto ayudó al final en Barraña o el saber estar de los Edu, Trigo, Alex Fernández y el resto de miembros de esta plantilla que tanta ilusión nos ha inyectado, dirigidos todos ellos por el peculiar, conflictivo pero sin ninguna duda entregado a la causa Luisito Miguez, salgan al campo el Sábado y ganen este partido por ellos mismos y el trabajo que han venido realizando con dedicación desde pretemporada y por la gente que con ellos allí estaremos empujando, sufriendo, gritando y viviendo el Pontevedra CF con toda la intensidad del mundo.